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Viaje a la transformación – Etapa estar presente

Había algo dentro de mí. Nervios, preocupación, desesperación, miedos, dudas… Mil y una palabras para tratar de definir algo que sentía cada día al llegar la noche. Cada domingo al atardecer.

Una pregunta empezó a llamar a la puerta de vez en cuando. ¿Esto es lo que quieres vivir? Con cautela comencé a poner el ojo en la mirilla. ¡Uf! ¿Qué pasa aquí?

Cuando por fin decidí escuchar lo que me llegaba me tope con el Coaching y la programación neurolingüística. Un nuevo camino que recorrer se abría ante mí.

Uno de los primeros objetivos que empecé a trabajar era estar presente. Este objetivo paso a ser vital. Lo tengo presente de forma constante.

La revelación de la importancia de estar presente me vino cuando me enseñaron el Mandala del Ser. Cierto. Lo que siempre, siempre está presente es el cuerpo. Estar en el futuro o en el pasado o pensar en la vida de otros o estar pensando en  uno mismo, para sentirse superior o inferior, es cosa de la mente.

¿En qué punto pasa más tiempo tu mente?

Cuando llevas demasiado tiempo ausente del presente es tu cuerpo quién te avisa. Irritaciones en la piel, ansiedad, caída del pelo y mil y una formas más que tiene de avisar. En mi caso una enfermedad inesperada hizo presencia de un día para otro.

Al tomar conciencia de la importancia de estar presente me di cuenta de cuánto tiempo estaba mi mente pensando en el futuro. Cuando estaba pelando patatas me decía: mira que tener que estar aquí haciendo esto con los libros que tienes para leer. Cuando estaba sentada en el sofá un domingo por la tarde me decía: estar aquí sin hacer nada con los trabajos que tienes que finalizar; etc. ¡Cuántas veces habré llegado a los sitios sin ser consciente de la conducción!

Quería volver a estar presente. Observar, escuchar y sentir el presente. No quería perdérmelo de una forma tan descarada. Así que me puse el objetivo de sentirme presente. Elaboré un plan de acción, que aún hoy continúo. Recuperé la práctica del yoga, me deje sentir el tacto de pelar patatas, escuchar el ruido del motor del coche y el aire golpeando sobre él. Oler los paseos, mirar a los ojos y escuchar a las personas cuando me hablaban. Sonreír y respirar para estar presente.

Estar presente, en mi opinión, no significa dejar de pensar en el futuro y no planificar, ni pensar en el pasado. Estar presente significa desde mi aquí y ahora pensar en el futuro que quiero construir, que momento del pasado me trae recursos aquí y ahora. ¿Qué puedo aprender de otros? Cuando pienso en mi, debo sentir que ya soy.

Antes de conocer el Mandala del Ser lo que hacía era llevarme a mí, mentalmente, al futuro y desde esa posición planificar. Esto me resultaba mucho más estresante. El futuro no lo conocemos, no lo manejamos. Esta por crear.

Estar presente no resulta fácil. Sólo a veces lo consigo. No me importa. Sigo tratando de estarlo con perseverancia, calma y aceptación de que no siempre estoy presente.

¿Sueles estar presente?

Para acabar la reflexión sobre estar presente os dejo un video de Richard Moss que habla de ello y del Mandala del Ser.

 

Autora: Beatriz Blasco

About Beatriz Blasco

Inquieta, curiosa, enérgica y alegre. Casi siempre con una sonrisa :-) Ingeniera de Organización Industrial, Coach ejecutiva y personal. Mi leitmotiv: un mundo rural con mujeres empoderadas, que creen si mismas y son agentes de cambio en su entorno. Mi misión acompañarlas para que descubran su Ser más auténtico, sus sueños y los lleven a cabo.

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