“Vaciar el petate”

Y seguía caminando. Tenía su camino. Caminaba lenta, muy lenta.

Caminaba pesada, sentía algo que tiraba de ella hacia atrás con fuerza.

Caminaba decidida, pero débil, casi sin aliento.

Su camino se abría paso en un paisaje que se le antojaba desértico. A penas señales, a penas marcas que guiarán su camino.

El paisaje que percibía era hostil. Quería salir corriendo de allí, pero algo se lo impedía, sentía que no podía.

Decidió respirar profundamente. Tomar aire y mirar hacia arriba. Al siguiente paso, de repente, frente a ella un grillo. Dio un paso atrás, no lo espera. ¡Qué demonios es esto! grito para sus adentros.

Lo miro fijamente y sintió como si el grillo le gritará: ¡tranquila! vengo a guiarte.

Una extraña sensación le invadió todo su cuerpo. ¿Qué llevo a mis espaldas? Siento un gran peso. En ese preciso instante se dio cuenta de la mochila que llevaba y de lo pesada que era.

¿En qué momento la he llenado tanto? ¿Qué hay ahí dentro? Decidió quedarse parada y sentarse frente al grillo. Seguir caminando no le ayudaba, necesitaba parar.

Sin más, en un instante cualquiera despertó. Miro dentro de su mochila, vio una navaja y eligió usarla. Rajo el fondo de la mochila y se puso a caminar.

Dejaré que las nuevas cosas que aparezcan en mi vida pasen por mi mochila, pero las dejaré marchar como si fuese agua que fluye en el cauce de un río.

¿Cómo ser tocado sin ser hundido?

Photo credit: Death Valley Sand Dune Curve Photo by Rob Kroenert on Flickr

Autora: Beatriz Blasco

About Beatriz Blasco

Inquieta, curiosa, enérgica y alegre. Casi siempre con una sonrisa :-) Ingeniera de Organización Industrial, Coach ejecutiva y personal. Mi leitmotiv: un mundo rural con mujeres empoderadas, que creen si mismas y son agentes de cambio en su entorno. Mi misión acompañarlas para que descubran su Ser más auténtico, sus sueños y los lleven a cabo.

2 Comments

  • 3 septiembre, 2017 Responder

    Francis Lamadrid

    Muy bonita historia que nos recuerda que todo lo que llega a nuestra vida tiene un propósito, pero no se trata de aferrarnos a ello para el resto de nuestra vida. Los humanos nos hemos acostumbrado a “cosificarlo” todo y hemos hecho de la existencia algo denso. Con respecto a nuestras vida, se trata de soltar pasado a cada instante; todo lo que ocurrió tuvo su sentido para crecer y expandirnos, y después hay que dejarlo ir. Da igual si fue un amor que nos dejó, si fue un negocio que se fue al traste,..o un ser querido que desencarnó. Debemos aprender de la naturaleza; dar y fluir como lo surge en cada instante; como hace el agua del manantial que no se detiene y sigue su curso. El ejemplo hermoso es el de las flores que dan belleza y buena olor y no piden nada,…o el sol que nos da luz y calor,.. Los seres humanos tenemos pendiente reconocernos y darnos cuenta de cual es nuestra naturaleza y como funcionar de forma óptima. Gracias por compartir!

  • 17 enero, 2018 Responder

    Beatriz Blasco

    Hola Francis,
    la vida esta llena de causalidades. Justo hace dos días escuchaba un vídeo tuyo en youtube y hoy por “casualidad” me he pasado por este blog que tenía y en el que hace tiempo que no escribo.
    Gracias por tu comentario. Usar la metáfora de las flores para entender que la vida simplemente es me ayuda a conectar con eso que somos más allá de lo que pensamos sobre lo que somos.
    Un abrazo

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